Economía

¡Socialismo o libertad!

Hoy, ayer, y mañana nuestro mundo se encontrará con la extraña paradoja de elegir entre el descontento social y aquellos que piensan que el mundo necesita una mayor intervención del Estado.

bancos centrales
Los mercados esperan más claridad de los bancos centrales sobre los estímulos
  • Gisela Turazzini, CEO de Blackbird Bank

¡Socialismo o libertad!

Isabel Díaz Ayuso

Todos sentimos alguna vez que el tiempo pasa lentamente durante algún momento de nuestras vidas, y sin darnos cuenta lo que pasa vertiginosamente deprisa es la propia vida. Esta compleja paradoja entre espacio y tiempo, con frecuencia nos hace ningunear los éxitos que meritoriamente logramos. A veces admiramos estoicamente lo aparente, en vez de valorar lo que tangiblemente trazamos en una vida. Esta falta de capacidad para valorar nuestro desarrollo como personas, es lo que no nos deja avanzar hacia el cenit de nuestros objetivos. Yo siempre he mantenido que el significado de nuestra palabra tiene mucho que ver con el valor que nos otorgamos como personas, como seres humanos… y cómo a través de ello, sumaremos, restaremos, dividiremos ó multiplicaremos como colectivo. Y ustedes, ¿qué precio le pondrían a su libertad?, ¿qué precio tienen?

Definitivamente esta gran España ha sido seducida por los matices, destellos de intento de economía política a través de la extensión de aquellos que presumen de ser centristas liberales, pero que se sienten más cómodos con el socialismo, que con el libertarismo. Sin renunciar por supuesto a los extremos, que siempre nacen de la desesperación y del descontento traducido en sufrimiento. Históricamente la sociedad se ha levantado contra lo establecido, se ha levantado contra la injusticia. Y hoy la injusticia se refleja bajo esa perversa seducción de esos matices que les comentaba, matices que impiden la gobernabilidad de España. Tal vez por este sencillo motivo, durante la semana pasada observamos un estallido político ante la que se nos viene encima, que les aviso ¡tiene tela!

Que Pedro Sánchez no está cómodo con los gobiernos en minoría de Podemos y los nacionalismos, es tan cierto como que el PP no converge con Cs, una formación por cierto cada vez menos relevante de la derecha libertaria española.

Dicho lo cual, yo no descartaría ver pactos internos entre bambalinas de aquellos que aman el bipartidismo (entre el socialismo del PSOE y PP), en el que un pacto de no agresión y la abstención en pro de una fuerte oposición es mejor que un gobierno Frankenstein.

La Bolsas mundiales

A todo ello, las principales Bolsas mundiales han seguido haciendo caso omiso de la situación económica global, dando un brindis al sol hacia aquellos que hablan del mercado eficiente, puesto que los máximos históricos en bloque que hemos vivido en el mundo, excepto para variar nuestro defenestrado Ibex 35, no son más que una barata cortina de humo provocada por los excesos de la FED, que sirven para frenar el pesimismo de una economía, que al menos en España, le queda mucho, ¡pero mucho! por reconstruir.

Hoy, ayer, y mañana nuestro mundo se encontrará con la extraña paradoja de elegir entre el descontento social y aquellos que piensan que el mundo necesita una mayor intervención del Estado

Y en este escenario señores, los queridos bancos han logrado todo un balón de oxígeno en forma de renovado interés por parte de Mr. Market, en cuanto a todo lo que supone inflación, ciclo y subida de tipos de interés, algo que nos deja una compleja paradoja entre la economía especulativa y la economía productiva, que actualmente podríamos bautizar como el gran tema del mercado; máximos históricos y rotación cíclica. ¿Tendrá nla Fed y el BCE el coraje de subir los tipos de interés ante el riesgo inflacionista y la necesidad de financiar el déficit presupuestario de las economías desarrolladas? Por ahora, el camino alcista del mercado cohabita entre los matices de la ingobernabilidad política, los excesos de la especulación monetaria, y nuestra vida social en época de crisis pandémica. Christine Lagarde ya se manifestó al respecto, adelantando que no vacilaría a la hora de hacer uso de todo el arsenal monetario en pro de calmar la tensión renovada en el mercado de deuda, algo que sin duda sentará de maravilla a unos mercados que parecen más un casino, que un ente financiador de nuestra economía.

Hoy, ayer, y mañana nuestro mundo se encontrará con la extraña paradoja de elegir entre el descontento social y aquellos que piensan que el mundo necesita una mayor intervención del Estado. La tercera y escasa derivada somos los que bajo la bendición de la personalidad entendemos que la mejor manera de dirigir nuestras vidas, es dejando que seamos nosotros mismos quienes gestionemos nuestros recursos, sin el estorbo incesante del corrompido poder. Así es, nuestro mundo se encuentra en la situación de elegir entre el socialismo o la libertad, y yo, pase lo que pase y le pese a quien le pese, siempre elegiré ser libre.

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